En las oficinas del Banco Mundial, los paneles acústicos suspendidos se integran al diseño interior y dan identidad a las distintas áreas de trabajo y colaboración. Las piezas, en formatos lineales y cilíndricos, aportan textura, color y ritmo visual a los cielos, en armonía con la iluminación, el mobiliario y la amplitud de los espacios. La propuesta combina carácter arquitectónico y confort acústico para crear ambientes contemporáneos, funcionales y acogedores, donde el tratamiento del sonido también forma parte de la experiencia visual.




